Científica jordana encuentra la clave para hacer que niños y niñas lean

Rana Dajani es la ganadora regional para el Oriente Medio del Premio Nansen para los Refugiados de ACNUR por su programa para hacer que niños y niñas lean por placer, que ha sido adoptado en todo el mundo.

Rana Dajani, la fundadora jordana y directora de We Love Reading, es fotografiada en la sección infantil de una biblioteca pública en Richmond, Virginia, EUA
© ACNUR / Evelyn Hockstein

En 2006, poco después de que la Dra. Rana Dajani había regresado a su país natal, Jordania, tras vivir cinco años en el extranjero, se hizo una pregunta que le despertó una curiosidad incontenible: ¿por qué tan pocos niños jordanos leen por placer?


Aunque la mayoría de las personas no se detendría en esa cuestión más de pocos minutos antes de continuar con sus vidas, la mente brillante de Dajani no pudo dejar de pensar en ello. Como experimentada bióloga molecular que estudió y trabajó en algunas de las principales instituciones académicas del mundo, incluidas Harvard y Yale, comenzó a investigar el tema más de cerca.

“Empecé a hacerme preguntas, a hacer observaciones, a investigar en la literatura”, dijo Dajani, que actualmente se encuentra en los Estados Unidos de América, donde estaba enseñando cuando los aeropuertos de Jordania cerraron, en marzo, debido a la COVID-19, impidiéndole volver a casa.

Hablando rápidamente, como si sus palabras se esforzaran por seguir su línea de pensamiento, Dajani añadió: “Me di cuenta de que la forma en que un niño se enamora de la lectura es teniendo un modelo a seguir, un padre que le lea en voz alta”.

"No podía dormir. Tenía que hacer algo”.

Con esta idea en mente, dijo que fueron los valores de su educación musulmana que la empujaron a poner en práctica su conclusión, no sólo en beneficio de sus propios hijos, sino de todos los niños y niñas a los que pudiera llegar.

“Sentí esta enorme responsabilidad, que tenía que hacer algo por los niños y niñas a mi alrededor. Y supe que si no lo hacía, me habría sentido culpable porque yo tenía la solución. No podía dormir. Tenía que hacer algo”.

Así nació el proyecto ‘Nos Gusta Leer’ (We Love Reading), que hoy en día funciona en 56 países alrededor del mundo y ha formado a más de 7.000 lectores voluntarios, en su mayoría mujeres, llevando la alegría de la lectura a casi medio millón de niños y niñas, incluyendo decenas de miles de jóvenes refugiados en Jordania y otros lugares.

Por su labor de promoción de la lectura y la educación entre las personas refugiados, las comunidades de acogida y otras comunidades, Dajani ha sido escogida como ganadora regional para el Oriente Medio y el Norte de África del Premio Nansen para los Refugiados de ACNUR, un prestigioso premio anual que rinde homenaje a quienes han hecho esfuerzos extraordinarios para ayudar a las personas desplazadas por la fuerza y apátridas.

El ganador mundial del premio, quien aún no se ha revelado, será anunciado el 1 de octubre. El premio será entregado por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, en una ceremonia virtual el 5 de octubre.

  • La refugiada siria Rama Al-Lemoni, de ocho años, es fotografiada después de que un embajador de We Love Reading le leyera una historia en Amán.
    La refugiada siria Rama Al-Lemoni, de ocho años, es fotografiada después de que un embajador de We Love Reading le leyera una historia en Amán. © ACNUR / Moises Saman
  • La Embajadora de We Love Reading, Latifa Al-Laham, de 55 años, lee a un grupo de jóvenes refugiados sirios en un apartamento en Amán, Jordania.
    La Embajadora de We Love Reading, Latifa Al-Laham, de 55 años, lee a un grupo de jóvenes refugiados sirios en un apartamento en Amán, Jordania.  © ACNUR / Moises Saman
  • Después de haber evitado los libros y la lectura durante la mayor parte de su vida adulta, Latifa dice que se ha convertido en una ávida lectora después de unirse al plan.
    Después de haber evitado los libros y la lectura durante la mayor parte de su vida adulta, Latifa dice que se ha convertido en una ávida lectora después de unirse al plan.  © ACNUR / Moises Saman
  • Rana Dajani trepa a un árbol cerca de la casa en Richmond, Virginia, donde se hospedaba mientras el aeropuerto de Jordania permanecía cerrado debido a la COVID-19.
    Rana Dajani trepa a un árbol cerca de la casa en Richmond, Virginia, donde se hospedaba mientras el aeropuerto de Jordania permanecía cerrado debido a la COVID-19.  © ACNUR / Evelyn Hockstein

En 2006, ‘Nos Gusta Leer’ comenzó con solo una sesión semanal en la que Dajani leía en voz alta a los niños y niñas de su barrio, en la mezquita local. Pero mientras tanto, pensaba en formas de expandir la iniciativa a todos los barrios del país.

“Después de darle vueltas durante tres años, logré reducir el programa a la fórmula más sencilla posible, pero de manera que aún fuera efectivo y tuviera impacto”, dijo Dajani. “’Nos Gusta Leer’ se convirtió en un programa de formación, que beneficiaría a adultos y jóvenes de 16 a 100 años”.

“Les enseñamos a leer en voz alta como si fuera un arte, porque a la mayoría de ellos nunca se les leyó en voz alta, por lo que no saben cómo hacerlo para que sea divertido”, continuó. “Y también les enseñamos la manera de empezar una sesión de lectura en voz alta en su barrio”.

Los que reciben esta formación se convierten en embajadores de la lectura, y se les anima a establecer sesiones de lectura en sus barrios de forma puramente voluntaria y a promover este sistema entre sus conocidos.

De esta manera, explica Dajani, el programa se ha convertido en un movimiento de base en el que los participantes tienen un sentido de propiedad y de empoderamiento, con más de 4.400 sesiones celebradas actualmente en todo el mundo.

“Ellos son los responsables de la iniciativa. La dirigen".

“Ellos son los responsables de la iniciativa. La dirigen. Es suya”, explicó Dajani. “Esa es la ‘receta secreta’ de ‘Nos Gusta Leer’: la forma en que la gente adopta el programa y lo lleva a cabo dondequiera que esté”.

El sistema se ha demostrado particularmente eficaz entre las personas refugiadas en Jordania, país que actualmente acoge a más de 658.000 refugiados sirios registrados, lo que tiene un impacto positivo tanto en la niñez refugiada como en los voluntarios adultos. Tras este éxito, el modelo se ha replicado en el campamento de refugiados de Kule, en Etiopía.

“La mayoría de las personas refugiadas no saben lo que va a suceder en el futuro... y esto repercute en su salud mental”, dijo Dajani. “’Nos Gusta Leer’ les da un propósito, algo que es tangible y... un sentido de agencia. El sentido de control es muy importante para construir su resiliencia y desarrollar una mentalidad positiva”.

Ese fue el caso de Latifa Al-Laham, una refugiada siria de 55 años, de Damasco, que huyó del conflicto hacia Jordania, en 2013. Habiendo dejado la escuela después del sexto grado, había evitado los libros y la lectura la mayor parte de su vida adulta. Pero después de completar la formación en enero, no sólo ha empezado a leerles regularmente a sus nietos y a los hijos de sus vecinos, sino que también se ha convertido en una ávida lectora.

"Necesitamos creer en nosotros mismos, porque nada es imposible”.

“Leer ha hecho que los niños me quieran más, y también dedico un tiempo especial para leer sola, antes de la puesta de sol, una vez que he terminado de cocinar”, dijo Latifa. “Soy una persona diferente desde que recibí la formación. Eso me dio el poder y la confianza para convertirme en alguien diferente. Incluso a mi edad, uno puede cambiar su vida”.

Aunque Dajani admite que está sorprendida por la popularidad de ‘Nos Gusta Leer’ en todo el mundo, dijo que su éxito la está impulsando a trabajar aún más duro para llevar los beneficios del amor a la lectura a más niños y niñas.

“Nunca creí que tendría tanto éxito, pero lo soñé. Y este es un testimonio de que necesitamos soñar y necesitamos creer en nosotros mismos, porque nada es imposible”, dijo.

El Premio Nansen para los Refugiados lleva el nombre del explorador y humanitario noruego Fridtjof Nansen, el primer Alto Comisionado para los Refugiados y ganador del Premio Nobel, que fue nombrado por la Sociedad de las Naciones en 1921. Su objetivo es mostrar sus valores de perseverancia y compromiso ante la adversidad.

Puedes leer sobre las otras ganadoras regionales del Premio Nansen para Refugiados del ACNUR aquí.

Con aportes de Charlie Dunmore y Lilly Carlisle en Amman, Jordania