Ganador del premio Nansen ofrece una esperanza a las viudas del conflicto con Boko Haram

La fundación de Mustapha ayuda a que mujeres y niños comiencen una nueva vida después de la tragedia.

Hamzatu Amodu Buba, de 30 años, es una viuda con cuatro hijos. Su esposo fue asesinado por Boko Haram.
© ACNUR/Rahima Gambo

Hamzatu Amodu Buba esperaba que la boda de su cuñado fuera una ocasión feliz.


Pero en su lugar, casi arruina su vida.

Insurgentes de Boko Haram, que habían traído el caos a gran parte del noreste de Nigeria en los últimos años, habían bloqueado el camino entre dos aldeas. Su esposo, Usman, un profesor de primaria, fue detenido y sacado de su vehículo.

"Ellos le pidieron su identificación, pero él no la tenía . . . simplemente lo mataron de un disparo. Ellos se llevaron el auto, y me dejaron a mí y a las esposas de los otros dos hermanos al lado de la carretera", contó ella.

"Hacía muchísimo calor, pensamos que íbamos a morir."

Hamzatu tenía cuatro meses de embarazo. "Hacía muchísimo calor, pensamos que íbamos a morir. Estuvimos dos horas sin agua antes de que pasara un hombre en motocicleta. Él se fue rápidamente a la siguiente aldea y contó lo que había sucedido, entonces ellos vinieron por nosotras".

Eso fue hace cuatro años. "El 6 de junio de 2013", dijo, recordando el día en que su vida cambió para siempre.

Con vida, pero viuda, con cuatro hijos, y uno más en camino, Hamzatu tuvo que hacer frente a un sombrío futuro. Con poca educación formal y limitado acceso a fondos, las viudas en Nigeria pueden enfrentarse a situaciones extremadamente desafiantes cuando el principal proveedor de sus hogares es eliminado repentinamente. Encontrar una esperanza puede ser casi imposible.

Los parientes del esposo difunto de Hamzatu le ofrecieron apoyo, pero con la obligación de cuidar a sus propias familias, había limitaciones en cuanto al apoyo que podían ofrecer.

"El hermano mayor de Usman me cuidó hasta que di a luz, pero después se mudó a Kano (capital del estado vecino), y perdimos contacto", recordó ella. "Él continuó con su propia vida".

Hamzatu en la entrada de su hogar en Maiduguri.  © ACNUR/Rahima Gambo

Después de un tiempo ella se fue a Maiduguri, capital del Estado de Borno, donde tenía otros parientes. La vida era difícil, pero como su esposo había sido empleado estatal, en un inicio ella recibió una pequeña pensión estatal. Sin embargo, esta se acabó después de seis meses.

"Todo se trata de tener una línea de vida, encontrar de nuevo la esperanza."

Luego, escuchó a través de otras mujeres en una situación similar sobre la Sociedad de Cooperativas de Viudas de Future Prowess, creada por Zannah Mustapha, ganador del prestigioso Premio Nansen para los Refugiados 2017. La asociación agrupa a las mujeres viudas, ofreciéndoles apoyo colectivo e individual para comenzar de nuevo sus vidas.

"Fue suficiente para encontrar un lugar para vivir y empezar de nuevo", explicó.

En una entrevista con ACNUR, Mustapha explicó los motivos detrás de la organización. "Todo se trata tener una línea de vida, eso es lo que pretendemos hacer, ayudar a las personas a ganarse la vida otra vez. Una vez que tienen eso, tienen esperanza de nuevo".

El hijo de 10 años de Hamzata, Aliyu Usman, fue aceptado en la escuela primaria de Mustapha, que acepta a huérfanos desplazados y niños vulnerables, víctimas de la insurgencia que comenzó a principios de los años 2000 pero que explotó en una gran violencia en 2009. Cerca de 2,3 millones de personas han sido desplazadas y más de 20.000 han muerto.

Gracias a la cooperativa, Hamzatu también logró solicitar una subvención del CICR que utilizó para establecer un pequeño negocio de zumos vegetales. También fabrica los sombreros tradicionales usados por los hombres en el norte de Nigeria.

"La vida ha mejorado. La vida sigue siendo difícil pero ahora espero poder ahorrar y con el tiempo disponer de mi propia tienda donde pueda vender los productos que hago . . . Mustapha nos ha ayudado a todos, él es tan bueno", dijo.

Mustapha recibirá el Premio en una ceremonia especial en Ginebra el lunes 2 de octubre.

Por Jonathan Clayton